INTRODUCCIÓN
⌅El maíz (Zea mays)
es una gramínea anual originaria de las Américas. Actualmente es el
cereal con mayor volumen de producción en el mundo, superando al trigo y
el arroz. La superficie mundial de este cultivo se situaba en 2018 en
más de 193 millones de hectáreas, con una producción anual de 1147
millones de toneladas (FAO, 2019Food and Agriculture Organization (FAO), 2019. FAOSTAT. Datos sobre alimentación y agricultura, www.fao.org/faostat/es. Enero 2019.
), mientras que en igual período en nuestro país se cosecharon 144 704 ha para una producción de 345 909 t (ONEI, 2019Oficina
Nacional de Estadística e Información, 2019. Agricultura, Ganadería y
Silvicultura. En: Anuario Estadístico de Cuba 2018. http:// www.onei.cu. Febrero, 2019.
).
En Cuba el maíz constituye un alimento básico en la nutrición humana,
del ganado y las aves. Es el segundo cereal de importancia y tiene alta
preferencia de consumo por la población (Martínez et al., 2017Martínez
M., Ortiz R. y Raigón M. D., 2017. Contenido de fósforo, potasio, zinc,
hierro. sodio, calcio y magnesio. Análisis de su variabilidad en
accesiones cubanas de maíz. Cultivos Tropicales. 38(1): 92-101.
).
Dentro
de los patógenos más importantes que pueden afectar la producción y
productividad del maíz en todo el mundo se encuentran los mildius
vellosos, debido a su amplia distribución geográfica y las reducciones
importantes en los rendimientos de este cultivo que pueden causar (Telle et al., 2011Telle S., Shivas R. G., Ryle, M. J. y Thines M., 2011. Molecular phylogenetic analysis of Peronosclerospora (Oomycetes) reveals cryptic species and genetically distinct species parasitic to maize. European Journal of Plant Pathology. 130:521-528.
).
En noviembre de 2011 se detectaron en campos de maíz de la localidad El Congrí, municipio de El Salvador, de la provincia de Guantánamo, plantas con síntomas de mildiu velloso. Los mismos consistían en una proliferación de la inflorescencia masculina, en la cual se sustituían las estructuras florales por hojas pequeñas, enrolladas y retorcidas (Fig. 1 A, B y C), y las hojas verdaderas presentaban estriaciones cloróticas en un tono verde más claro que el resto de la hoja. Algunas de las plantas afectadas presentaban filodia (Fig. 1 D). La presente investigación tuvo como objetivo identificar el agente causal de esta sintomatología.
MATERIALES Y MÉTODOS
⌅Se
realizaron observaciones bajo el estereomicroscopio de las hojas (tanto
las verdaderas de la planta como las que sustituían a la inflorescencia
masculina). Se colocó parte de la muestra foliar en cámara húmeda y se
incubó con alternancia de luz/oscuridad por 24 h a 25 °C con el fin de
estimular la producción sobre la superficie vegetal de las estructuras
fúngicas. Paralelamente, con ayuda de un bisturí, se seccionaron hojas
con síntomas de clorosis y se colocaron estos fragmentos en tubos de
ensayo con NaOH (5 %). Estos tubos se incubaron a 60 ºC en baño de María
por 10 min para lograr su decoloración según protocolo descrito por Steindl y Steib (1969)Steindl D. R. L. y Steib R. J., 1969. Sclerophthora disease. En: Sugarcane Diseases of the World. Vol. 1. Hughes, C. G.,
Abbot, E. V. and Wismer, C. A (eds.) Edición Revolucionaria. Instituto
del Libro, pp. 310-325.
. Transcurrido el tiempo de
incubación, los fragmentos decolorados se enjuagaron con agua destilada
estéril y se realizaron preparaciones fijas con lactofenol + azul
algodón (Merck Millipore), las cuales fueron observadas bajo el
microscopio óptico Axioskop-40 (Carl Zeiss) a 40X en busca de la
presencia de oosporas.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
⌅Sobre la superficie vegetal de las muestras colectadas y de las muestras colocadas en cámara húmeda no se detectó la presencia de esporangios. Sin embargo, en los fragmentos de tejido foliar decolorado se observó la presencia de oosporas redondeadas, con un diámetro de 36-70 µm (promedio 53 µm), de color amarillo pálido y con paredes gruesas y lisas con centro granuloso (Fig. 2).
Los síntomas presentes en las muestras y las características de las oosporas coinciden con los descritos para Sclerophthora macrospora (Sacc.) Thirum., C. G. Shaw & Naras, agente causal de la enfermedad conocida como cabeza loca o punta loca del maíz (Shurtleff, 1986Shurtleff M. C., 1986. Compendium of Corn diseases. pp 28-29. APS Press. St. Paul, Minnessota, Estados Unidos.
; Mycobank, 2018Myco Bank, 2018. Myco Bank Database, Fungal database, nomenclature and species Banks. http://www.mycobank.org. Febrero, 2018.
).
En nuestro país está informado la presencia de Peronosclerospora sorghi (Weston y Uppal) C. G. Shaw (Martín et al., 1998Martín E. L., Álvarez C. y Neninger H., 1998. Peronosclerospora sorghi (Weston y Uppal) C. G. Shaw causante del mildiu del sorgo. Centro Agrícola. 2:34-38.
), que es otra de las especies que puede causar mildiu velloso en el maíz. P. sorghi produce bandas cloróticas blancas en las hojas del maíz, pero no el síntoma de cabeza loca (Shurtleff, 1986Shurtleff M. C., 1986. Compendium of Corn diseases. pp 28-29. APS Press. St. Paul, Minnessota, Estados Unidos.
) presente en las muestras analizadas. Además, las oosporas de P. sorghi son esféricas, hialinas, con una pared externa de color amarillo pálido y un diámetro menor (31-37 µm) que las de S. macrospora (CABI, 2007CAB International (CABI), 2007. Crop Protection Compendium. Wallingford, UK: CAB International. Reino Unido.
). Otro patógeno que puede causar una sintomatología similar a la cabeza loca del maíz es Sphacelotheca reiliana (J. G. Kühn) G. P. Clinton, agente causal del carbón de la cabeza o carbón de la panoja del maíz (Shurtleff, 1986Shurtleff M. C., 1986. Compendium of Corn diseases. pp 28-29. APS Press. St. Paul, Minnessota, Estados Unidos.
; CABI, 2007CAB International (CABI), 2007. Crop Protection Compendium. Wallingford, UK: CAB International. Reino Unido.
; Martínez et al., 2016Martínez
E., Wilson D., Lorenzo M. E., Guerrero D., García D., Rodríguez G.,
Sierra P. M. y Gómez Y., 2016. El carbón de la espiga del maíz causado
por Sphacelotheca reiliana (J. G. Kühn) G. P. Clinton en Cuba. Fitosanidad. 20(1): 33-38.
). Sin embargo, en ninguna de las muestras analizadas se observó la presencia de soros de este patógeno.
Fernández-Roseñada (1973)Fernández M., 1973. Catálogo de enfermedades de plantas cubanas. Serie Agrícola no. 27. Academia de Ciencias de Cuba. 78 p.
informó para Cuba la presencia en campos de arroz de S. macrospora bajo el nombre de Sclerospora oryzae Brizi. Este informe fue recogido a su vez por G. W. Arnold (1986)Arnold G. R. W., 1986. Lista de hongos fitopatógenos de Cuba. Ministerio de Cultura Ed.Cientifico-Técnica, 207 p.
en su libro Lista de hongos fitopatógenos de Cuba. Este libro es la única cita bibliográfica relacionada con la presencia de S. macrospora en nuestro país empleada por las diferentes compilaciones, nacionales e
internacionales, que recogen la lista de hongos fitopatógenos presentes
en Cuba como son Hongos del Caribe (Minter et al., 2001Minter
D. W., Rodríguez M. y Mena J., 2001. Fungi of the Caribbean. An
annotated checklist. Isleworth, UK: PDMS Publs, 2001, 943 pp.
), Hongos de Cuba (Camino-Vilaró et al., 2006Camino M., Mena J. y Minter D. W., 2006. Hongos de Cuba [sitio internet, versión 1.00]. www.cybertruffle.org.uk/cubafung. Febrero, 2018.
), la base de datos de plagas cuarentenarias (PQR) de la Organización Europea de Protección de Plantas (EPPO, 2017EPPO, 2017. PQR-EPPO databaseonquarantinepests. http://www.eppo.int. Enero 2019.
) o la base de datos micológica del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (Farr y Rossman, 2019Farr D. F. y Rossman A. Y., 2019. Fungal Databases. Systematic Mycology and Microbiology Laboratory, ARS, USDA. http://nt.ars-grin.gov/fungaldatabases/index.cfm. Enero 2019.
).
Fuera del informe de Fernández-Roseñada y hasta la fecha, no se han
informado en Cuba nuevos brotes en arroz de este patógeno ni su
incidencia en ningún otro cultivo. Es por esto que el presente trabajo
constituye el primer informe de la cabeza loca del maíz causada por S. macrospora en nuestro país.